lunes, 23 de julio de 2007

ABEL ZABALA Juglares del Mundo

La voz de la juglaría
bautiza al Tercer Milenio
con vida hecha melodías
en clave de amor fraterno.
Sazonada por distancias,
decantada por el tiempo,
renueva su compromiso
de ser voz de sus ancestros.
Se nutre del heroísmo
que no gana monumentos,
de tesoros impalpables
que va encontrando dispersos:
de victorias, de fracasos,
de clamores, de silencios...
y de todo cuando cabe
en el odre azul del verso...
Porta la memoria viva
de sus remotos abuelos
cuyas voces sin edad
-tras milenario trasiego-
son brújula para quienes
se proponen llegar lejos.


Así llegan los juglares
hasta el flamante milenio,
trayendo las flores nuevas
de su antiguo ministerio.

Al año quinto del siglo
levantó, en España, el vuelo
una bandada de voces,
de cuerdas y de talentos
con ánimos de atizar
la memoria de los pueblos.

...Y la magia del estuario
que incubó el canto gauchesco
sedujo a los portadores
del idealismo manchego
a posarse en el retoño
que aquí echara el tronco añejo
para que anide la estirpe
de Hidalgo y de Martín Fierro.

...Y fueron dos tradiciones
ciñendo su hermanamiento
con armonías hiladas
en la rueca de su acerbo.

Impulsados por su alto
peregrinar juglaresco,
hispanos y rioplatenses
pisaron sur brasileño
donde los vates gaúchos
tañen la lira de Homero.

Con el aporte de artistas
andinos y caribeños
(entrelazando culturas
en escenarios diversos)
fue creciendo la propuesta
con levadura de sueños.

Ya en el año dos mil siete
se abrió el pecho alpujarreño
soldando, a su corazón,
el corazón de otros pueblos.
Allí alzó la juglaría
su rostro polifacético...
y, al mezclar danzas, canciones,
leyendas, música, cuentos
...y el repentismo del trovo
con el free stile rapero:
nutrió con sangre del alma
las carnes del universo.

Voces de tres continentes
aportaron al Encuentro
sus valores culturales
acuñados pecho adentro,
hermanando geografías
del Cono Sur a Marruecos.

Desde Vícar, de Almería,
se alzó la voz de otros tiempos
rediviva en los juglares
que habitan el tiempo nuevo.

Así, Juglares del Mundo
-abarcando lo diverso-
custodia la tradición
sin renegar del progreso...
porque el río de la vida
no se congela en su lecho...
y quien a la vida canta
resucitando sus muertos:
del ayer y del presente
retrata soplos eternos.


ABEL ZABALA
Santa Lucía, Bs As. Julio 2007